Hace un par de días recibí un mail de un buen amigo mío, recomendándome ver una pilícula (también llamada película, en castellano antiguo). Su comentario fué “aunque hay gente por ahí que dice de ella que es un caramelo vacío, a mí me impresionó”. En la primera ocasión que he tenido para ver una pilícula en casa, he visto esa.
Dejando aparte los aspectos técnicos de un film, que podrán ser más o menos objetivos, considero que la valoración que una persona pueda hacer de una pilícula depende mucho de esta persona, sus circunstancias, sus vivencias, las cosas que le han marcado a lo largo de su vida y que le tocan la fibra, su estado de ánimo, etc.
Hay pilículas que las ves la primera vez y te revuelven el interior, y en cambio las vuelves a ver años más tarde y no hay por dónde cogerlas. Ésa es la magia del cine, de la música, del arte en general.
¿Qué es el arte?. Cuando acabe de despacharme con esta entrada miro la definición en la wikipedia; la mía: aquella obra creada por el hombre que provoca sentimientos en otras personas. Bueno, como era de esperar no he podido resistirme, y lo acabo de mirar. De la Wikipedia: “En términos generales se denomina arte a la actividad o producto en los que el ser humano expresa ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, a través de diversos recursos; como los plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos.”.
Pero entonces si yo me pongo a intentar expresar ideas, mis emociones, o mi visión del mundo, ¿es eso considerado arte?. Porque yo, yendo a la broma fácil, no tengo arte ninguno. ¿Qué pasa si no consigues transmitir nada?. ¿Se sigue considerando arte?. Aunque es de esperar que siempre haya alguien al que, en un momento determinado, aquello le transmita algo. Al fin y al cabo hay gente “pa tó”. Porque el arte no es absoluto ni mucho menos, el arte es incompleto hasta que la persona que lo recibe añade sus sentimientos, sus interpretaciones, su modo de ver el mundo, y lo transforma en una interpretación de la obra original.
Las pilículas no son nada sin espectadores que las interpreten, que las completen con sus experiencias personales y hagan de ellas un recuerdo que permanecerá durante más o menos tiempo dependiendo de cómo sea éste. Y eso, pensado así, suena bonito, ¿no?.
Mientras tanto yo soy ingeniero y hago que la gente se pueda conectar a Internet con redes 3G cada vez más rápido y mejor. Y eso, dicho así, más que me pese, no evoca ningún sentimiento. Sigo siendo un tipo gris, al que le gusta el jamón serrano, el lomo ibérico y el queso manchego; un tipo al que desde hace unos años a esta parte, debido a un happening, no hace falta mucho para contentarle. Esto suena a “alejado del arte”, así que no me hagáis mucho caso, al menos con respecto a esta entrada.
En fin, que el ingeniero gris ha indentificado varias cosas que pueden significar mucho para alguien (en general) que vea la pilícula: Una ciudad, un tipo de chica, un bar, una manera de salir, un estilo de vida, una personalidad… A mí en cambio, lo que más me ha tocado, ha sido una cita: “mi padre solía decir: ‘confiara en toda la gente, pero mantén tu espalda siempre cubierta’; que viene a ser lo mismo que decir ‘no te fíes de nadie’”.
- Hej! What a great party, I bet we won’t fit and you will all get drunk.
- I am almost getting drunk now, I need help?… Help getting drunk… NOT QUITTING!
- Hej Javier. Sorry for leaving so early . Great party, thanks. Sofia.
- Tjena tjena hola hola thanks for 2night next time more candies Lila
- You Suck
- I’m so pretty!!!
- NOOO… IM PRETTY!
- Where its my beer!
- Sombreros!
- Is this where you make ones orders?
Then I want:
1 cheesburger
1 Coke
1 stripes
and a chilicheese panxkake!
- No fuck, I got a NewCastle, but oh yeah, you’re pretty as Hulk Hogan!
- No popcorn!
- Estoy espídico
- Será la ansiedad hombre
- Hoy en día la culpa de todo es de la ansiedad
- Y la ansiedad es culpa de todo
- Sí pero al final nadie tiene la culpa de nada
- Es el destino
- ¿El que mueve nuestras vidas?
- Llámalo X. Hay gente que lo llama flow
- No perdona, el flow es otra cosa
- Es posible, al fin y al cabo el flow no tiene la culpa de nada
- Tienes razón, pobrecico flow
- Pero entonces, ¿qué es?
- ¿Lo que tiene la culpa de las cosas?
- Eso
- Pues eso que llaman Ello, digo yo, ¿no?
- Pero Ello es muy etéreo
- En su condición más pura
- La pureza, esa gran desconocida. Unos la persiguen y no hacen más que alejarse de ella de alguna manera
- Como aquella frase de las galletas de la suerte: “La inteligencia es un diamante de muchas caras”
- Uno nunca sabe donde anda
- Total, para que, nada es lo que parece sino todo lo contrario
- Es imposible llegar a tal conclusión
- Pues yo he llegado
- Te lo ha parecido, porque no puedes saber si es todo lo contrario, ya que no será más que tu parecer, y entonces será todo lo contrario
- Vaya tema
- Manos al aire
- Como Scooter
- Qué tiempos
- Hablando de tiempos, ¿has visto Flash Forward?
- Aún no, pero la veré
- ¿Cómo lo sabes, has tenido un flash forward?
- Cachondo
- En bandeja de plata, hombre
- Últimamente no sé adelantarme a las situaciones
- Te recomiendo que veas a Bear Grylls, gran tipo
- No me fío de la gente que duerme dentro del cuerpo de un camello muerto
- Visto así… pero claro, es que si no hubiera palmado
- Yo diría que se habría metido en alguna de las tiendas de los otros que iban con el, o qué pasa, ¿que habia un camello para cada uno?
- Pues no lo creo la verdad
- Esas cosas es que no hay que creérselas
- Y otras, ver para creer
- De esas ya ni hablamos
- Son tantas…
- Habría que contarlas
- Alguien se puso con ello
- ¿Y qué pasó?
- Pues nada, como el chiste de infinito más uno
- Normal, ¿y cual era el uno?
- El ponerse a contarlas
- Cierto, pero hay que tener paciencia para ponerse a contarlas
- Yo no la tendría, me saldrían sarpullidos a lo largo y ancho de mi cuerpo serrano
- Sabroso el serrano
- Se añora
- Y mucho, hay que ir a por más
- Hazte camello de serrano
- No sé, me da cosa, uno no sábe qué pueden hacer con su cuerpo después de muerto
- Qué visión. Se me ha juntado Bear Grylls con el serrano, y he visto a una trucha asalmonada cocinada con una loncha de serrano entre los lomos, donde antes de limpiarla tuviera las tripas
- Al más puro estilo Jamón Jamón
- Viva el cine español
- Éxtasis qué gran película, con Federico Luppi
- Ciclo cerrado
La noche empezó prometiendo. Bueno, para ser sinceros, y dado que la comitiva comenzó su andadura a eso de las cinco de la tarde, diremos que fué la tarde la que empezó prometiendo; sentando las bases de lo que sería una gran noche.
Para situar la acción he de remontarme a tiempos pasados, cuando yo aún no era un asíduo de la cerveza. La cerveza es uno de esos sabores como el café, el whisky, y tantos otros, en los que uno tiene que educarse. Yo comenzé la educación básica bebiendo calimotxo en los parques de Madrid, más tarde hice un upgrade al martini con limón, hasta que en una fiesta de la universidad en la que se había acabado el limón me di cuenta que el martini se puede tomar a palo seco y sabe igual. En los años sucesivos pasé por ron y whisky manteniendo siempre el componente limonero.
Sin embargo la cerveza nunca había conseguido captar mi atención. Tenía un recuerdo grabado a fuego dentro de mi cabeza: cuando era pequeño mi padre me dió a probar cerveza, y su sabor me causó tal repulsión que desde entonces le guardé un rencor ciego.
Pero pasaron los años, y el padel entró en mi vida. Los viernes después del trabajo me iba a jugar al pádel con Joseba, y después nos íbamos a una cervecería alemana que hay en la Alberto Aguilera, casi en Argüelles. Joseba, Bea, el Indio, Miriam, Ángel, y demás aguerridos bebedores me acompañaron y aconsejaron en mis primeros escarceos con la cerveza. Los primeros pasos los dí con cerveza belga de alta graduación. Después de hacer deporte y de no haber comido nada desde la hora del almuerzo, cada trago de estas cervezas era un pelotazo… ¡y lo mejor de todo es que no sabían a cerveza!. Poco a poco fuí bajando en graduación y aumentando en sabor típico de cerveza, hasta hacerme asíduo cervecero capaz de rendir igualmente bien en terrenos tan dispares como stout, cerveza belga, española, alemana, sueca, y otras rarezas.
Total que ayer después del trabajo teníamos reservada mesa en Grill Ruby, fantástico sitio situado en Gamla Stan, pero a las nueve de la noche (aclaración para neófitos la hora de la cena son las seis, así que las nueve es ya tarde, las cocinas suelen cerrar poco más tarde de las diez) así que escogimos el Duvel Cafe, en el corazón de Estocolmo, para tomarnos unas cervezas antes de ir a cenar. Lo de café es un eufemismo, porque el punto fuerte de este sitio es su amplísimo surtido de cervezas belgas.
Mi primera elección fué Piraat, un clásico para mí. Yo creo que la última vez que la había bebido fué con Ana en Benidorm, así que estamos hablando de bastantes años. Sin embargo tengo que reconocer que fué un comienzo cuanto menos atrevido. Hacía más de seis horas que había comido, y tras la primera ya iba pedo. Estoy hecho una señorita. A la Piraat le siguió una Chimay de grifo que no me gustó mucho, y en estas Robin me mandó un sms para quedar para unas birras, y quedamos en vernos ya en Ruby. Joder, y yo pensaba que iba pedo, ¡lo mío era un pedo de juguete comparado con lo de este hombre!
Ya en Grill Ruby cayeron otro par de Paulaner y un solomillo de ternera poco hecho (368:- SEK). Una pasta en toda regla. Cerramos el restaurante y nos fuímos a Medusa, un garito de heavy metal sito en Gamla Stan, 60:- SEK de entrada, pero nos ahorramos el ropero. El garito tiene una pequeña barra nada más entrar, y luego unas escaleras al sótano y un sistema de grutas. Pretty cool. En una de las grutas había un par de tiparracas haciendo baile de barra, y no se si streaptease, sólo sé que en un par de segundos vi mucha carne. En este sitio el tema fué tal que birra += 2… o 3, no me acuerd0, aunque no pagué ninguna, de eso estoy seguro.
A lo largo de la noche asistí a diferentes episodios bizarros de relaciones interpesonales entre compañeros de trabajo. Cosas difíciles de explicar. No pasa nada pero pasa todo. Lo que hay que ver.
Este fin de semana me agencie un par de altavoces de segunda mano. El resultado es el que sigue:
Suenan fenomenal, sobre todo desde que me di cuenta de que el ampli estaba configurado para los altavoces que tenía antes, unos JBL de tipo satélite. Lo que hace el ampli en ese caso es no mandar al altavoz frecuencias bajas, dado que al ser de tipo satélite no es capaz de reproducirlas. Claro, la diferencia es abismal.
Ahora entiendo el placer de disfrutar de escuchar música, de sentarse en el sofá unica y exclusivamente a escuchar música y apreciar los detalles.
Y es que cuando uno vive en Suecia la prioridad asignada a cada uno de los cinco sentidos varía, porque vamos a ver, en invierno a -20ºC, ¿qué carajo vas a oler?. Pues nada, es imposible, y como intentes inspirar un poco más profundo de lo habitual se te congela el cerebro y te pillas un catarro con extra de gripe A que lo flipas. Descartamos olfato pues.
El tacto se presenta como una alternativa prometedora, pero nada más lejos de la realidad. Tanto guante y tanta ropa de abrigo echan por tierra las posibilidades de disfrutar del sentido del tacto durante más de medio año al año. Joder, suena raro medir temporadas en “medios años al año”, pero es lo que toca. La temporada motera es igual: medio año al año.
En el número tres tenemos el oído. Bueno, bien, pero el sueco no es de lo más bonito. Hay gente que hasta se siente mal y oye, en directo que la echan. Os traduciría lo que dicen los personajillos, pero entonces el tema se iría de madre totalmente.
Descartado el sentido del oído, pasamos al sentido del gusto. Yo soy un poco bocanegra, pero he de reconocer que la cultura culinaria en Suecia no es una de mis pasiones. Aún he de investigar si el fenotipo de las suecas viene determinado en parte por esta cultura, y en caso afirmativo habré de fundar una organización que se llame “Amor platónico a la comida sueca” o algo así.
Para el que no lo tenga tan claro como yo, pongo un ejemplo. Hay un plato típico del sur de Suecia llamado “kroppkakor”, que es muy parecido (al menos a mi parecer) a un plato típico del norte de Suecia que se llama “palt”. Ambos platos se elaboran tomando una variante de patata que tiene sabor a almendra, haciendo una pasta chunga y formando bolas, a las que se les pone carne de cerdo con mucha grasa en el centro. Esto se cuece aproximadamente durante el mismo tiempo que tarda Oliver Aton en correr una banda, y ya tenemos lista la comida. Y la pinta de estos platos gemelos es así:
Kroppkakor
Palt
Dan tirando a miedo ¿no?. Es como imaginarte que alguien te ha cortado los huevos durante tu querida fase de sueño REM, los ha cocido, y los ha sazonado con una salsita roja… que dejo a la imaginación de cada uno ponerle nombre. Yo paso, ya he llegado suficientemente lejos. Claramente, descartamos el gusto como sentido preferido en Suecia.
Por último, al menos hasta que no se demuestre lo de que las tías tienen un sexto sentido, que por cierto es como decir que un gato tiene siete vidas, llegamos al sentido de la vista.
Es sabido que los paisajes Suecos son… anodinos. En las estaciones del año que no son verano todo está muy blanco, y cuando la nieve se retira, todo está muy verde. Realmente hay un término medio, que es cuando la nieve se derrite, todo está empapado, y todo se llena de mierda gracias a la ayuda inestimable a los rios de agua corriendo por las calles. Digamos que son los periodos grises.
Pero claro, todo tiene su por qué, y es por ésto que las gentes suecas son altas, rubias, y de buen ver. Han de llamar la atención para sobrevivir. Es la selección natural, Darwin lo describió perfectamente, aunque con tortugas y bichos de ese pelo, no con macizorras.
Disculpen que sin previo aviso haya dejado de referirme al género humano en general y haya desviado mi atención al género femenino en particular, pero el instinto de supervivencia tiende a hacer acto de presencia (muchas veces de manera no deseada) sin avisar, cosa que me puede llegar a pasar factura. Muestras de que los mecanismos de selección natural en ecosistemas poco habitables se afilan como lápices de Faber-Castell recién comprados:
Antes de empezar a escribir este post, aún no tengo claro cómo titularlo. Me acabo de dar una ducha y me ha venido a la cabeza una situación que viví el viernes pasado (ayer) en el trabajo, y que me ha recordado a otras situaciones similares vividas antes del verano.
Un proyecto engloba una serie de funcionalidades que serán desarrolladas. En el caso de los proyectos en los que yo participo, más velocidad en el acceso a Internet, menor consumo de batería de en los terminales, o mejor cobertura pueden ser ejemplos de estas funcionalidades. Normalmente hay muchas más a desarrollar de las que podemos atacar a lo largo de un proyecto, y algunas son dependientes de otras, por tanto el alcance del proyecto ha de ser definido y planificado para conseguir cumplirlo.
Los proyectos son entidades vivas, sujetas a cambios promovidos por razones comerciales, técnicas, ó cuestiones internas, y por tanto sufren alteraciones que suelen tener un impacto de pequeño a medio en la planificación. Además, el mantenimiento del producto, las mejoras (cambios que hay que llevar a cabo para mantener la integridad del producto según éste va creciendo debido a la implementación de nuevas características), y otras situaciones no planificadas como pueda ser la introducción de nuevas herramientas en el proceso de desarrollo, etc. han de ser tenidas en cuenta en la planificación para que, si se dieran, no pusieran en peligro el éxito del proyecto.
Por otra parte todo proyecto está sujeto a un presupuesto que, junto al resultado de la explotación del proyecto, determinan la rentabilidad del mismo. La globalización implica que hoy por hoy el coste de un proyecto puedeavariar enormemente dependiendo del país en el que se lleve a cabo. Los bajos costes de desarrollo ofrecidos por los países emergentes posan una amenaza muy seria sobre los centros de I+D situados en países desarrollados.
La clave para que los centros de I+D en los países desarrollados salgan adelante es que sean éstos altamente productivos, que sean muy flexibles, y sepan aprovechar su mayor conocimiento del producto para encontrar soluciones sobresalientes a los problemas que se presentan. Los trabajadores del primer mundo han de cambiar su mentalidad. No podemos seguir pensando en términos de “vaya, no me dejan trabajar, tenia que hacer A y ahora resulta que tengo que hacer también B”. El producto que nosotros vendemos no es sólo el producto final (de ingeniería en este caso), sino que vendemos excelencia en el proceso, flexibilidad, soluciones sobresalientes con garantías de cumplimiento de plazos.
Tenemos que ser excelentes evaluando situaciones, y tratando de ser capaces de absorber todas las demandas del proyecto siendo capaces de entregar en plazo y cumpliendo los más altos criterios de calidad. Y con respecto a la calidad hemos de tener claro que no es sólo un requisito del proyecto, es, sin la menor duda, la mejor arma que tenemos para reducir nuestros costes y ser competitivos. Hemos de minimizar las iteraciones en el proceso de desarrollo, reducir al mínimo imprescindible los errores que requieren rediseños, no permitir que la calidad del producto se deteriore para evitar costosas operaciones de revamping. Hemos de ser los mejores en hacer las cosas bien y a la primera. Hemos de exceder cualquier expectativa, ser la referencia. Los tiempos del dejarse llevar, del ser suficiente con hacer las cosas, del usar siempre el mismo proceso sin innovación, del estatismo, han de terminar.
Quería acabar el artículo haciendo un símil entre las industrias discográfica y cinematográfica y los centros de I+D en los países desarrollados. Todo el mundo parece tener claro que la decadencia de estas industrias no es tal, sino que lo que está en decadencia es el modelo de negocio que se empeñan en mantener contra viento y marea, sin atender a los cambios que la sociedad en general, y el mercado en particular, están sufriendo. Son iniciativas innovadoras como Spotify y Voddler las que demuestran que lo que la industria necesita es nuevas soluciones que se adapten a las circunstancias, y lo más importante, excediento las expectativas de los usuarios. Hay que ser inteligente y saber aprovechar las oportunidades que se brindan y no caer en la desidia. La comodidad que nos ofrece la sociedad no es óvice para que en nuestro trabajo seamos brillantes, flexibles, y apretemos las tuercas.
Con esto de la crisis y la basura de verano que hemos tenido en Suecia nuestro plan inicial de encontrar una buena oferta de última hora a un destino playero y con buen clima iba perdiendo opciones. Cada vez que mirábamos cómo estaba el tema de viajes de última hora, había menos y más caros. Al final, en un acto de fé y desesperación, contratamos un viaje de una semana en régimen de alojamiento y desayuno a Varna, Bulgaria.
Fué entonces cuando me enteré de que Bulgaria tenía playa; es triste, lo reconozco. Pero, hey, reconocerlo es el primer paso. Total, que el vuelo estaba operado por Thomas Cook Airlines Scandinavia. Volamos en este Airbus A330-300 y, todo hay que decirlo, el piloto en el viaje de ida era bastante cafre. No me preguntéis cómo, pero algunos virajes en despegue y en aproximación estaban descoordinados, y el aterrizaje fué de todo menos suave. Al principio pensé que quizás fuera el avión… pero en el vuelo de vuelta fué perfecto, virajes coordinados y una toma de libro, así que puedo tranquílamente culpar al piloto.
Una vez podemos dar por terminados los detalles técnicos pasamos con la historieta.
El vuelo de ida salía a las 07:10, así que a las 2:30 (am) ya estábamos despiertos… de milagro. Yo pasé de poner la alarma, y Linda apagó la suya nada mas empezar a sonar y siguió sobando. Yo, contra todo pronóstico, me desperté con el amago de alarma del teléfono de Linda, y una vez pasado el tiempo prudencial del snooze que nunca llegó a sonar, desperté a la bella. El plan era coger el autobús nocturno 94 desde Odengatan hasta St. Eriksplan, y allí coger el autobús al aeropuerto (Flyggbussarna), el mismo que nuestro amigo Khalid supuestamente iba a coger, aunque él lo haría desde T-Centralen. Antes de que dieran las cuatro de la mañana Khalid nos llama para decirnos que el autobús que iba a coger para ir desde su casa a T-Centralen nunca pasó, y que estaba en un taxi de camino a la ciudad. Al final el taxista le ofreció, por el precio de un trayecto al aeropuerto de Arlanda (los taxis tienen precio estándar para trayectos desde/hacia Arlanda independientemente de la parte de la ciudad de destino/origen) recogernos a Linda y a mí en la ciudad y llevarnos a todos al aeropuerto, así que decidimos compartir el taxi. En el camino nos quedamos sin gasolina… bueno, casi. Nos dió por los pelos para llegar a una gasolinera, llenar el depósito, y salir echando hostias. Ya en el aeropuerto todo fué rápido: check-in, paseo hasta la puerta, embarque, y vuelo.
Bulgaria, una hora más. El aeropuerto, por no llamarlo aeródromo, tenía pinta de ex-base militar soviética. La sala de recogida de maletas era pequeña, con sólo dos cintas y muy pequeñas. Encima coincidimos con un vuelo desde París, así que imaginaros a los 400 pasajeros de nuestro vuelo más los chorrocientos del otro, apiñados en la sala, y las maletas saliendo por las dos cintas a la vez… un chow. Después de mucho pelear nos hicimos con nuestros bultos, nos montamos en el autobús, y llegamos al… *cof cof* hotel, de nombre Vladislav.
Hotel Vladislav
Como se puede apreciar en la foto, muchas banderas… pero lo que no se puede apreciar es el ruido, la mezcla de las músicas escupidas desde el balcón de cada habitación y del par de discotecas que había en la zona. “La zona” es: una discoteca estaba en el hotel, y la otra al otro lado de la calle. Y antes de que me llaméis exagerado, os adelanto que no tenía pinta de haber ningún tipo de regulación de ruidos, dentro de los garitos dolían los oídos, y las puertas estaban abiertas de par en par.
Las habitaciones eran pobres, el mobiliario muy chustero, los colchones de espuma de unos 15cm de espesor, y yo tuve que pedir que me cambiaran la almohada porque era preferible dormir sin ella, parecía hecha a base de pares de calcetines enrollados sobre sí mismos… pero de diferentes tamaños. Tras la primera noche pedía a las señoras que limpiaban las habitaciones que me la cambiaran… y me la cambiaron por una de la habitación que estaban limpiando. Con un par.
Hotel Vladislav: Habitación 504
La primera noche unos macoquis nos pidieron que les hiciéramos una foto… dos… tres… y como me hicieron gracia les endiñé yo una foto propia. El macoqui creo que me amenazó de muerte… o al menos sonó violento. Es posible que el búlgaro no suene muy amigable y sólo sea una impresión… es posible.
Macoquis Búlgaros
Tras ser amenazados decidimos andar calle abajo y tomarnos la primera. Bueno, yo ya me la había tomado con los macoquis mientras esperaba a Linda y Khalid. En el camino fuimos asaltados por ciento y la madre “RRPP” que nos preguntaban incesantemente “where do you come from?”. Creo que esperaban oir “Germany” para hablarnos en alemán. Chasco. Fuimos redireccionados al bar-karaoke Muppets.
Muppets
Karaoke con go-go café-au-lait…
Muppets café-au-lait
Linda y Khalid hasta se atrevieron a bailar
Muppets ordinary people
De cualquier manera tengo que decir que Bulgaria es un lugar muy extraño. En los carteles de centros médicos y dentales ponen dibujos de culos… A ver, no es que me moleste, que yo me tengo por un tipo tolerante, pero llama la atención. ¿Sí o no?
Dentis-culo
Si os fijáis en la parte derecha de la imagen veréis a lo que me refiero, y tendréis un adelanto de lo que más adelante veríamos en la playa. ¡String bikinis!. Ésta era la vista que teníamos desde el restaurante que hicimos nuestro por méritos propios. Cenamos en él 5 de 7 noches. Con cada plato principal te regalaban caña o una copa de vino tinto ó blanco, y los cocktails estaban a 2×1. A una media de 8-9 leva (moneda búlgara) por cocktail, y teniendo en cuenta que 1leva = 0,5€, podemos decir que salía el cocktail a 2€. ¿Bién no?. No sé vosotros, pero yo ví a gente contenta con el trato.
Ivan's place
Aparte del karaoke Muppets había discotecas como Bonkers, aunque la gente era un poco rara…
Muppets - conejitas
Muppets - casimellevounahostiaporhacerestafoto
Muppets - miraquegafasllevoylamariposaquemecuelga
Pero no sólo de copazos vive el hombre, y también vimos bonitos paisajes.
Cielo búlgaro
Bulgaria - decaminoalaplaya
Bulgaria - ehhhhhhh
Aunque algunos bichos se las apañan para sobrevivir…
Bulgaria - pajarín
Nosotros tuvimos menos suerte y acabamos visitando ciertas instalaciones más de lo deseado…
Lavabo bulgarian style
WC bulgarian style
Pero entre que una de las de Azúcar Moreno estuvo bailando para nosotros (aunque tuviera pinta de haberse metido tres o cuatro tripis), y que nos daban sombrillitas con los cócteles, pasamos la crisis sin mayores contratiempos.
Azúcar moreno
SombrillitahacefelizaKhalid
Bueno, las sombrillas eran importantes, pero los descuentos de 20% en alcohol, y poder pagar con tarjeta, era un plus…
Discount for alkohol
Aunque repito, no sólo de alcohol vive el ser humano. También tuvimos tiempo para ver arte búlgaro. Pongamos por ejemplo los frescos de la discoteca PR:
Fresco PR
Eso sí, el disponer de arte en los lugares de ocio se paga. PR era la discoteca más cara de la zona. Mirad, mirad los precios (recordad que 2lv = 1€):
PR - listadeprecios
Por supuesto el complejo turístico contaba con muchas otras actividades de ocio. Había una noria, excursiones (no nos apuntamos por el tema de estar próximos a un WC de última generación, pero teníamos intención), y unas bolas que las llenaban de aire contigo dentro, y te tenían corriendo como un hamster durante 3 minutos. Yo no lo hice porque las bolas no alojaban aire suficiente para sustentar mi peso, pero era cachondo, y lo de correr un poco me hubiera venido bien.
Bulgaria - hamstersacuáticos
Así que acabé deprimiéndome y me acerqué al supermercado con el 20% de descuento en alcohol, el cual tenía un gran surtido:
Jack Williams
Black Ram
Captain Fred
Vermouths varios
Mary Jane
Doctor's
Y una cosa buena era que ponían mucho futbol en los garitos… aunque en algunos había gente que se empeñaba en joder la retransmisión. La gente les gritaba, les silbaba, y algunos… ¡hasta les daban dinero para que se quitaran de enmedio!
Bulgaria - fútbolextremo
De la playa no tengo fotos porque directamente paso de llevarme la cámara, y además no tenía libertad de movimientos. Así que lo que puedo contar de temas playeros es que, como extranjeros en tierras búlgaras que éramos, marcamos tendencia. ¿Que nos quemamos los empeines de los pies?. Pues creamos un accesorio con estilo para solucionarlo. Algo que nos haga parecer más sexis.
Accesorios playeros - cubreempeines
Sexsi!
Y si no podemos ir a la playa, siempre podemos quedarnos en la piscina del hotel…
Vladislav - Piscina posterior
De la piscina en la parte delantera del hotel no pongo fotos, que cada vez que hacían una fiesta de la espuma en la discoteca del hotel todo el mundo se tiraba ahí, y daba ascazo. Cada piscina tenía su garito propio con música a todo trapo. Más o menos como en la playa, aunque en esta última se lo montan más rollo Ibiza. Esta foto es del día que llegamos, que fuimos directos a comer a un Mc Donalds… y estaba lloviendo a cántaros:
Bulgaria - Ibizastringbikini
Y ya para terminar, os recomiendo un garito oriental que está en el paseo marítimo. Se aguanta un ratito porque la música es un poco infernal, pero te bailan:
Arabiskaman
Arabiskawuman
Bueno amiguitos, me despido por hoy. Eso sí, si vais por Bulgaria cuidadín!!!!
Que en breve publicaré posts tanto de mi viaje a Bulgaria (testimonios reveladores) como de mis debriefings de las lecciones de vuelo.
Wikipedia: String Bikini
De los debriefings no sé si pondré fotos, no creo, pero ¡¡¡de Bulgaria tengo fotos y videos!!!. Para que vayáis haciendo boca, os doy una pista de cómo se va a la playa en Bulgaria:
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